La
decoración polícroma del interior de este recipiente muestra un
complejo diseño de espirales entrelazadas que adorna los cuerpos de figuras
humanas en otras vasijas y se convierte en adornos calados en narigueras y orejeras
de orfebrería. Algunos cuencos eran usados como tapas de las urnas en donde
se guardaban las cenizas de los muertos. |